La biografía del material-

 La Biografía del Material: Algunos Dibujos e Instalaciones de Tamara Arroyo

©Por Abdel Hernandez San Juan


Breve Introducción


  Una de las epistemes que inicia y define el turn de la vanguardia, la novedad sobre el fondo de la tradición, se inició con una sustitución la cual consistió en lo siguiente: en vez de mimetizar la realidad, natural o social, generando ilusiones de su representación, como ocurría en el arte tradicional --imágenes que producían la ilusión de lo real representado--, se trata de abrir la obra, a la representación de la percepción de esa realidad, en vez de la realidad percibida, se trata de prestar atención a la percepción que percibe. Con ello se inició el impresionismo. 

  Pero al tornar la atención sobre la percepción que percibe en si misma, descubrimos que continuamos remitidos a una ilusión referencial, quizás ya no estamos ante lo real representado, referido o denotado, pero la representación de la obra continúa remitida a un “entre” la percepción y la realidad, o a un “atraves” de la percepción respecto a lo real. 

  A diferencia de ello de lo que se trataba no era de la imagen del referente según era recibida por la percepción en sus efectos, sino más allá de ello, de la percepción misma. 

  Sin embargo, cuando la percepción salió a la exploración de si misma alejándose del referente se encontró con varias paradójas, o bien quedaba remitida al puro hecho físico, la óptica del ojo con sus figuras oculares y sus ilusiones ópticas especulares, o bien, por el contrario, al desaparecer el referente y estar la percepción sin nada que percibir esta quedo frente a sus propios límites, si no hay nada que percibir, la percepción se diluye y es remplazada por la apercepción la cual remite a la proximidad inmediata del cuerpo en el espacio sensorial y es entonces sustituida por la abstracción. 

  La primera variante, lo físico perceptivo, lo puro óptico, nos llevó de lupas y cristales de aumento a efectos ópticos especiales y condujo al arte óptico y al cinetismo. 

  La segunda variante, la percepción sin algo que percibir diluida en la proximidad sensorial del espacio nos condujo no al hecho perceptivo físico, sino a la subjetividad que percibe, la proximidad del espacio derivo en fragmentos (metonimias), espacios próximos, (sinestesias) y ellos nos llevó al abstraccionismo que proclamo, como lo hacia la música, la abstraccion de los sentidos, en vez de percepción, se trata de análisis, de disolución del arte en la realidad abstracta del espíritu o del cuerpo abstraído en la proximidad del espacio, figuras, fondos, superficies, líneas, geometrías.  


Las Invariantes en Tamara: Hacia un espacio Intersticial entre las tres variantes


  Entre ambas variantes, sin embargo, lo óptico perceptivo físico, versus la percepción diluida en abstraccion y subjetividad, se dibuja una tercera. Si alejada de cualquier referencialidad descriptiva, la percepción se diluye en la proximidad del espacio vuelta abstraccion, proximidad del espacio es presente vital, es el cuerpo en ese espacio y su memoria semántica, ello nos conduce del arte materico al arte del cuerpo, lo real aparece ahora en la forma de minúsculos indicios como una colección de lo que el cuerpo acumula en esa proximidad.

  La obra plástica de Tamara Aroyo se ha movido entre las tres variantes referidas desarrollando entre ellas nuevas posibilidades que han dado al traste conjugaciones y resultados originales. 

  Relaciones, estructuras y procesos, los tres conceptos en que se ha centrado Tamara es, de hecho, lo que ninguna de las tres variantes puede obviar. La forma y la materia, eso con lo que de todos modos tenían que trabajar tanto ópticos y cinéticos, como abstractos y matericos, son en realidad una y la misma cosa, no hay materia sin forma, ni forma sin materia y la “relación” entre ambas con sus “estructuras” y sus “procesos” es la que hace posible que cada una puede ser lo que es, la forma ser forma y la materia materia.


El Simbolismo Reticular frente a lo optico


  Las piezas de Tamara son simbolismos reticulares abstractos del hogar, la arquitectura y lo urbano. Ello la sitúa respecto al cinetismo más allá de aquel, ya que la retícula no es un efecto óptico controlado por la ilusión ocular sino una película semántica creada con formas, tramas, entramados y materias que se interpone como una urdimbre materica entre lo visual y el espacio. 

  Como forma objetiva lo reticular simboliza un entre nosotros y la realidad, pero no en el modo de algo creado entre la percepción que percibe y lo referido, sino entreverado entre una urdimbre materica y los espacios en un modo que cual tejido desplegado, da la impresión de lo real cristalizado como imagen en su conjunto visual. No es el ojo quien percibe en directo, sino una superficie otra que se interpone desplegada afuera y media entre el ojo y el mundo o la realidad, esta repite frente al ojo una opción del ver explicitada en el despliegue y extensión en el espacio de esa forma reticular, ella ofrece una lectura del ver, que el ojo por sí mismo no puede emprender.

  No es pues en Tamara ni el ojo que percibe ni la imagen percibida separados, ni su completa unificación cuando la imagen cristaliza como lo real percibido, sino una forma visual objetiva que exterioriza como una trama simbolizada afuera una propuesta del ver que entreverada evoca esa cristalización. En vez de mirar el ojo, esta retícula, propone ella como extensión física esa forma del ver. Exterioriza un tejido visual cuyas relaciones se liberan y simbolizan, cual los tropos, pero entre la materia y el ver, sugiere un haz de relaciones, una texere. 

  Esta idea de un haz de relaciones es central en Tamara, por medio de ella, la artista, dibujante y diseñadora, teje con refinado minimalismo, la urdimbre que une en sus piezas lo puramente abstracto de forma, líneas, puntos, superficie, dibujos, trama, materia y las relaciones de sentido que comunican sinestesicamente sus referentes evocados. La Retícula simboliza el ver pero en una proximidad espacial sensorial máxima diseminando lo óptico-ocular y tornándolo a lo aptico y sinestesico-espacial, es el cuerpo en su relación al espacio y a la arquitectura. Lo reticular es asi en Tamara un simbolismo visual que retiene como urdimbre visible, la memoria del tejido que hace la relación de las imágenes visibles con la memoria corporal y espacial.


La Biografía del Material


  Trabajando con la resemantizacion de la biografía de cada material, Tamara comunica una rica variedad de sentidos, relaciones con el habitad inmediato tales como el cuerpo en la arquitectura, el hogar o los espacios domésticos son evocados por estructuras sencillas que se sostienen sobre patas.

  Estas remiten, en la memoria corporal, por ejemplo, a mesas, aparadores o muebles, son, sin embargo, un mismo plano bidimensional que se extiende cual superficie libre dibujando en el espacio un cierto recorrido o extensión sinuosa y tridimensional abstracta. 

  Diluido en algunas de ellas cualquier referencialidad descriptiva, las mismas bases pueden entonces sugerir, en vez de utensilios domésticos, antes bien una pared de división en la arquitectura, un paraban que separa un área de otra, parales, un toldo, un vestidor, etc. El tamaño pequeño y su forma creativa e inventiva, se despliega como una forma simbólica bidimensional extensiva al espacio la cual evoca una función y un uso de los cuales está a su vez desprovista, sugiriendo por momentos un diseño ornamental. Me refiero aquí a Estructuras IV, 2017

  Lejos de un referente denotado, reflejado o representado, aquel es aquí hallado cual indicios semánticos en las formas en que viene inscrito o transportado. Se trata en Tamara de una memoria semántica de forma y materia, de una biografía del material con la cual comunica resonancias a la memoria urbana.

  La ligereza o levedad de sus formas, por ejemplo, sugiere cierto tipo de estructuras modulares plegables y desplegables relativamente estandarizadas que han proliferado hoy en los hogares con el diseñismo liviano de Ikea, un shopping mol corporativo holandés, algo que había llamado mi atención desde que vi Las Estructuras IV y confirme luego en su pieza Tendedero Intervenido y que ella hace explicito en sus bellos y sutiles dibujos sobre telas de Ikea.

  Este hecho, el remitir en resonancias semánticas a la ciudad y lo urbano con elementos dibujisticos simples basados en el material metálico, negro, oro, cobrizo o rojo, relaciona sus dibujos y estructuras, con formas y estructuras que estaban ya en cierto modo en el mundo social.

  Esto es algo que sitúa su búsqueda dentro del neoplasticismo contemporáneo que explora, como he dicho, las posibilidades de una nueva ultra-neoplasticidad, alusiva al polietileno en el mundo urbano, para desaturar la plástica del textualismo y el intertextualismo que la consumieron en las figuras posmodernas del pastiche, el remedo y la parodia.     

 Tamara crea figuras simbólicas que cual plegables de función domestica desprovistos de su funcionalidad y resemantizadas, aluden al espacio arquitectónico, tendederos, hornos, ventanas, celosías creadas con cajas plásticas de mercado recicladas o bolsas plásticas cristalizadas las cuales aluden al salir de comprar o ir de mercado, ello parece aunarse a cierto neoromanticismo de lo urbano y la vida cotidiana en las grandes urbes, preponderante como característica en nuestra generación.

  Se trata en Tamara de un hacer sublime lo cotidiano aparentemente ordinario.

 Esto supone un espacio intersticial y liminal que se mueve hacia lo sensible más allá de lo perceptivo de retorno a la contemplación alejándose asi del signismo y el iconografismo que definieron al posmodernismo y al pop en el fin del siglo pasado, si bien respecto a aquellos, aunque muy resemantizado desde la biografía de los materiales, perdura en Tamara la atención a la homogeneidad de lo estándar que conforma la cultura de masas y el consumo.

  La relación al mercado es bien evocada en sus celocias, especie de retícula que entrevera la percepción entre el espectador y el mundo de los mercados en Bilbao, luego bidimensionalizadas en fotografías a color, es también sugerida en ese ir de compras que sus bolsas plásticas tratadas cual cerámicas colectadas en el horno o cristalizadas cual medusas espirituales, sugieren.


Confines del Neominimalismo


  El neominimalismo que el dibujo de sus líneas, relaciones y estructuras sencillas y en proceso sugieren, mantiene la ambigüedad intencional de parecer tanto formas surgidas de su mundo interior, su ser, su alma y su universo espiritual, como también encontrado o hallado en el mundo social. 

  Se trata pues en los confines del neominimalismo de un minimalismo no solo creado sino también hallado en el mundo social según los mismos diseñadores utilitarios crean formas mínimas en el diseño de utensilios domésticos que Tamara reutiliza en sus piezas, indicios que perduran en la biografía del material. Tamara hace algunas de sus piezas como si fuera una diseñadora de Ikea, con la misma modularidad, homogeneidad y liviandad de aquellas. Artista plástico formada en bellas artes en el alto arte, es tambien un ser urbano que en vez de crear formas para el uso, extensionaliza un discurso plástico, visual y simbólico, que abre la relación entre arte y diseño como el campo de su búsqueda. 

 Ello torna su arte en una obra de actitud y puede ser percibido hasta en sus formas geométricas más sencillas y bellas, por ejemplo, en Relaciones 2016, sus formas curvadas son trece piezas de una perciana o en Estructuras II, son formas de hierro que bien podrían ser rejillas de casas con sus arabescos estandarizados.

  Trabajando con la memoria semántica inscrita que los materiales que escoge traen de por si ella resemantiza ampliando el alcance de sus posibilidades para crear nuevos sentidos y traer asi una nueva luz sobre lo domestico, lo cotidiano y lo urbano.

  En algunas piezas, sobre todo aquellas más recientes concebidas como anteproyectos ocurre parecido a la relación entre el arte y un mol corporativo como Ikea que vimos antes pero esta vez hacia la exploración de un concepto más amplio de cultura visual inventiva.

  Tamara reiventa con estas piezas en modos que son también aquellos por medio de los cuales la cultura del consumo reinventa lo cotidiano, algo que se expresa sobre todo en la ornamentación interior y haya expresión actual en la arquitectura, la cocina, el vestuario y la moda, me refiero aquí a piezas 2 y 3, dibujos de anteproyectos inspirados en ornamentos de diferentes cerrajerías a las que añadirá elementos cerámicos en color o a piezas con eslabones de cerámica que al perder su función se convierten en elementos decorativos.


Hacia una Abstraccion Sensible: Tiempo, Espacio y Ser entre el Punto, la Línea y la Superficie


  “Relaciones”, “estructuras” y “procesos”, las nociones con que trabaja Tamara, son ya de por si conceptos abstractos pero que no se dan en Tamara en cualquier modo. 

  Lo puro abstracto de estos conceptos se realiza visualmente en sus piezas a través de la línea, la superficie y el punto y ello relaciona sus piezas a dos conceptos principales, tiempo y espacio. Por un lado, el punto, cualquier punto abstraído en una superficie, es sitio y es lugar, pero tan pronto un nuevo punto aparece, una primera línea imaginaria entre ambos surge y el mismo punto, que una vez fue sitio y lugar, una vez la línea inicia su recorrido de uno a otro, se vuelve punto de tiempo y punto en el tiempo, el punto de un ahora, frente al de otro ahora, cuando la línea transcurre, es punto de tiempo, y ello lo hace a su vez, paradójicamente, un no lugar. De este modo la relación entre lugar y no lugar, como una relación de tiempo y espacio, se torna central en sus piezas. 

  Si la relación que queda sugerida por el espacio entre varios puntos con sus líneas imaginarias, es remitida a una superficie dejando la línea suelta en aquella, el punto es lugar en el espacio, pero si la superficie no tiene puntos y líneas, no es aun espacio, es en su ser el infinito en su devenir, es decir, tiempo, solo la aparición de punto y línea vuelven la superficie espacio mientras, paradójicamente, solo la superficie transforma punto y línea, que sin superficie son tiempo, en espacio. Los “procesos” y las “relaciones” de Tamara necesitan tiempo, ocurran o no en el espacio y las “estructuras”, por su parte, se forman de puntos, líneas y superficies.

  El punto y la línea crean la superficie, pero la superficie crea a su vez el punto y la línea. 

  Este principio de mutua producción es una autoproducción. Se trata pues en las piezas de Tamara de simbolismos del espacio y del tiempo, y como el espacio y el tiempo no pueden ser observados sin ser contemplados y la contemplación es ella en si misma sensible, las piezas de Tamara son abstracciones sensible temporales y espaciales que evocan a un ser que abstraído en líneas, puntos y superficies, se relaciona en procesos, ella explora entonces los afectivos relacionales de las formas. En sus ventanas y dibujos en lápices de colores, de hecho, prima un abstraccionismo que recuerda a mondrian, quien desde De stil proclamaba la disolución del arte en la realidad del espíritu.


Obras Discutidas


Tamara Arroyo, Estructuras IV, 2017, vista de la exposición Promotora en la sala can Felipa, hierro pintado de negro, medidas variables

Tamara Arroyo, Estructuras IV, 2017, hierro pintado de negro, medidas variables 

Tamara Arroyo, Tendedero Intervenido, varillas y metal tubular pintado, de su serie relaciones 2016 Tamara Arroyo, Relaciones, 2016, Telas de Ikea recortadas.

Tamara Arroyo, Celocias, 2016, intervención realizada en el mercado de la rivera de Bilbao, cajas de mercado de plástico deconstruidas

Tamara Arroyo, Relaciones 2016, expo Geometrías Cotidianas, Galeria Addaya, Centre d Art Contemporani, trece piezas de una persiana de hierro pintadas en negro, oro y bronce

Tamara Arroyo, Estructuras II, tres piezas de hierro y cortina, pintadas en negro, oro y cobre, Jornada de Puertas Abiertas, Bilbao Arte, 2017 

Tamara Arroyo, Piezas 2, dibujos de anteproyectos inspirados en ornamentos de diferentes cerrajerías a las que añadirá elementos cerámicos en color

Tamara Arroyo, Piezas 3, anteproyecto, piezas con eslabones de cerámica que al perder su función de convierten en elementos decorativos

Tamara Arroyo, Recreación de Bolas de Plástico realizadas en Vidrio, Mava, Museo del Vidrio de la Comunidad de Madrid

Tamara Arroyo, S/t, siete fotografías a color en papel Hahnemuler, 2016

Tamara Arroyo, S/t, fotografías a color en papel Hahnemuler, muestra La Línea Interrumpida, Tamara Arroyo y Jimena Kato, La Habana, 2017



References


Abdel Hernandez San Juan, The Liminals, paper, pp, Aesthetic and time, Selected Essays

Abdel Hernandez San Juan, The Interstitials, paper, pp, Aesthetic and Time, Selected Essays

Abdel Hernandez San Juan, Aesthetic and Time, Pp, Aesthetic and Time, Selected Essays

Abdel Hernandez San Juan, Hermeneutic and Axiology, paper, Pp, The Subject in Creativity, Book, Complete Works

Abdel Hernandez San Juan, The Anobjectual Object, paper, Pp, The Subject in Creativity, Book, Complete Works

Abdel Hernandez San Juan, The Crisalide of Being, paper, Pp, The Intramundane Horizont, Book, Complete Works

Jacques Derrida, La Forma y el Querer Decir, notas sobre la Fenomenología del Lenguaje: Hurssel, Catedra, 1989, Librero Privado 

Jacques Derrida, Form and Wishes to Say, notes on the phenomenology of language, The University of Chicago Press

Hegel, Forma y Materia, Pp, Ciencia de la Lógica, tomo II, Hachete

Hegel, Form and Matte, Pp, Science of Logic, tome II

Michael de Certaud, The Practice of Every Day Life, The University of California Press, 1999


 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Another folds of the soul

Weaves